subscribirse: Publicaciones | Comentarios

>El discurso bolivariano que se alimenta del “copy-paste”

2 comentarios
>El discurso bolivariano que se alimenta del “copy-paste”

>Estoy segura que han notado que el discurso chavista siempre es el mismo. Me impresiona cuando veo los diarios y noto que desde Cuba, lanzan declaraciones que son la copia fiel de lo que dice el Gobierno venezolano. Es el más ordinario y grotesco “copy-paste”.

No diré quién se copia de quién. Es obvio, “más sabe el diablo por viejo, que por diablo”. Cómo dirían en mi casa: “No enseñes a tu papá a ser hijo”. Lo cierto es que el discurso político del Gobierno es monótono. Repetitivo. Distorsionado. Quien esté escribiendo el libreto que por favor cambie las líneas. En la cúpula chavista se busca con urgencia un “redactor creativo”.

Hablan de sabotaje. Espionaje. Las víctimas y los victimarios. Conspiraciones. Magnicidios. La culpa de que no haya luz es del primer mundo. Quizá sea del sol y de su costumbre de desaparecer a horas de la tarde. Dicen -cual George Lucas- que el imperio siempre quiere contraatacar. Ahora hay hasta iguanas entrenadas -por la CIA- para comer cables en Venezuela.

Lo único que tiene a los venezolanos sin respirar son las cifras de muertos por violencia. El año pasado cerró con más de 17.000 venezolanos a quienes le quitaron la vida. Para el Gobierno, tanta ineficiencia no es culpa de quienes tienen el poder de cambiar las cosas, sino de otros que nunca sabemos quienes son.

Fidel Castro tiene cincuenta años diciendo el mismo discurso. Las culpas van y vienen, pero jamás llegan las soluciones. Creo que en el momento en que Estados Unidos le levante el bloqueo a Fidel, entonces ése día se le habrán acabado de las excusas. Los venezolanos no pueden pretender usar el mismo discurso que usó Fidel. Los tiempos cambian y las sociedades también.

El Presidente de Venezuela le puso nombre a la crisis energética desde hace mucho tiempo. Él dice que todo aquello es responsabilidad de “El Niño”, un fenómeno climatológico que de seguro jamás imaginó ser culpable de tantas cosas.

Lo cierto es que las excusas siempre son las mismas. Recuerdo que cuando tenía que escuchar el canal del Estado todo el día por obligación, veía cómo se traspasaban las mismas palabras, los mismas promesas, las mismas culpas, las mismas responsabilidades. Era como un CD puesto a rodar una y otra vez. No sabemos dónde empieza ni dónde termina.

Leo las declaraciones del cantautor Silvio Rodríguez cuando dice que rechaza la “campaña mediática que en estos momentos pretende denigrar la realidad cubana”. A esa palabra “campaña mediática cómo le han sacado punta. No hay discurso, mitin o declaración que no hable de la “manipulación de los medios”.

No tengo la potestad para hablar de Cuba. Esa historia no me pertenece. No tengo en mi memoria el sufrimiento de quienes están “presos” allí. Sin embargo, sí tengo el derecho legítimo de expresar la realidad política del país en el que nací. De ése mismo lugar que cada día desaparece de los campos de la libertad. Últimamente, cuando escucho hablar a quienes representan al Gobierno sólo siento pena. La rabia hace mucho que desapareció. Lamento que ellos a título personal y a nombre de miles, estén condenando a una nación entera.

Ellos son los culpables de la deformación que hay de la realidad. Incluso, hay una distorsión de los sueños que en 1999, la gente pidió. Esto no era lo que todos esperábamos. La gente ciertamente quería un cambio, pero nunca se imaginaron que esa transformación sería tan radical, que terminaría por cambiarles la vida para siempre. En 1959, los cubanos, tampoco lo sabían.

FOTÓGRAFO Robin Bartholick

  1. >Sólo diré que Papanatas está de vuelta…

Deja una respuesta